¿Qué es SAGRILAFT y por qué importa ahora?
El Sistema de Autocontrol y Gestión del Riesgo Integral de Lavado de Activos, Financiación del Terrorismo y Financiación de la Proliferación de Armas de Destrucción Masiva es el conjunto de políticas, procedimientos y controles que una empresa debe implementar para prevenir que sus operaciones sean usadas con fines ilícitos. No es un manual: es un sistema con evidencia auditable.
La Superintendencia de Sociedades lo exige a las sociedades comerciales que superan determinados umbrales de ingresos o activos totales del año inmediatamente anterior, y a ciertos sectores considerados de mayor riesgo con independencia de su tamaño.
Los tres errores más costosos
- Confundir el manual con el sistema. Tener el documento no acredita cumplimiento: lo que el regulador revisa es la evidencia de que los controles operaron.
- Designar un oficial de cumplimiento sin capacidad real de decisión ni línea de reporte al máximo órgano social.
- Omitir la debida diligencia de contrapartes, que es justamente donde se materializa el riesgo en la práctica.
Qué revisa la Superintendencia en una visita
- Matriz de riesgo actualizada y con metodología documentada.
- Evidencia de capacitación al personal, con registro de asistencia y evaluación.
- Reportes de operaciones sospechosas remitidos a la UIAF, o justificación documentada de su ausencia.
- Debida diligencia aplicada a clientes, proveedores y terceros, con criterios de escalamiento.
Por dónde empezar
El primer paso siempre es el diagnóstico de obligatoriedad: determinar con los estados financieros del año anterior si la empresa está dentro del régimen y bajo qué categoría. Ese análisis toma menos de una semana y define todo lo demás.