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SAGRILAFT 2026: qué empresas están obligadas y qué pasa si no cumples

¿Qué es SAGRILAFT y por qué importa ahora?

El Sistema de Autocontrol y Gestión del Riesgo Integral de Lavado de Activos, Financiación del Terrorismo y Financiación de la Proliferación de Armas de Destrucción Masiva es el conjunto de políticas, procedimientos y controles que una empresa debe implementar para prevenir que sus operaciones sean usadas con fines ilícitos. No es un manual: es un sistema con evidencia auditable.

La Superintendencia de Sociedades lo exige a las sociedades comerciales que superan determinados umbrales de ingresos o activos totales del año inmediatamente anterior, y a ciertos sectores considerados de mayor riesgo con independencia de su tamaño.

Los tres errores más costosos

  1. Confundir el manual con el sistema. Tener el documento no acredita cumplimiento: lo que el regulador revisa es la evidencia de que los controles operaron.
  2. Designar un oficial de cumplimiento sin capacidad real de decisión ni línea de reporte al máximo órgano social.
  3. Omitir la debida diligencia de contrapartes, que es justamente donde se materializa el riesgo en la práctica.

Qué revisa la Superintendencia en una visita

  • Matriz de riesgo actualizada y con metodología documentada.
  • Evidencia de capacitación al personal, con registro de asistencia y evaluación.
  • Reportes de operaciones sospechosas remitidos a la UIAF, o justificación documentada de su ausencia.
  • Debida diligencia aplicada a clientes, proveedores y terceros, con criterios de escalamiento.

Por dónde empezar

El primer paso siempre es el diagnóstico de obligatoriedad: determinar con los estados financieros del año anterior si la empresa está dentro del régimen y bajo qué categoría. Ese análisis toma menos de una semana y define todo lo demás.

La información publicada tiene fines informativos y no constituye asesoría legal ni crea una relación abogado-cliente.

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